Revista Mundo Financiero. Volumen 7, Número 23, 2026
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Resumen
La estafa es un delito que tiene una
multiplicidad de modalidades de cometimiento,
con el auge de las tecnologías de la
información este delito se ha masificado en lo
digital, especialmente las modalidades donde
el delincuente busca captar información del
usuario para el fraude que en los últimos 4
años se han visto ampliamente potenciadas
por la implementación de la inteligencia
artificial. Este artículo tiene como objetivo
analizar las nuevas modalidades de estafa que
surgen a partir del desarrollo de inteligencia
artificial, este estudio se centra especialmente
phishing automatizado, los deepfakes, la
clonación de voz, la ingeniería social, las
estafas románticas y los fraudes financieros
digitales. El estudio se desarrolló bajo un
enfoque cualitativo, de tipo documental-
descriptivo, mediante la revisión de literatura
académica publicada entre 2020 y 2026. Los
resultados de este estudio evidencian que la
inteligencia artificial generativa ha
incrementado la capacidad de los
ciberdelincuentes para personalizar,
automatizar y masificar el engaño, generando
comunicaciones fraudulentas más creíbles y
difíciles de detectar. Sin embargo, bajo un
análisis jurídico de este tipo de conductas,
estas nuevas modalidades de estafa no
suponen un cambio en la estructura básica del
delito de estafa, sino que modifican los medios
que se emplean para cometer esta. En
consecuencia, el engaño, el error, la
disposición patrimonial, el perjuicio y el ánimo
de lucro continúan siendo elementos
esenciales para su configuración, aunque en
estos casos estos se dan en espacios digitales.
Se concluye que el principal reto para el
derecho penal contemporáneo consiste en
adaptar sus criterios de interpretación,
investigación y prueba a escenarios donde la
inteligencia artificial permite simular
identidades, relaciones de confianza y
comunicaciones aparentemente legítimas.
Palabras clave: estafa digital; inteligencia
artificial; phishing; deepfakes; ingeniería social;
derecho penal.
Abstract
Fraud is a crime with multiple forms of
commission. With the rise of information
technologies, this crime has become
widespread in the digital realm, especially in
methods where the perpetrator seeks to
capture user information for fraudulent
purposes. These methods have been
significantly enhanced in the last four years by
the implementation of artificial intelligence. This
article aims to analyze the new forms of fraud
that have emerged from the development of
artificial intelligence. This study focuses
particularly on automated phishing, deepfakes,
voice cloning, social engineering, romance
scams, and digital financial fraud. The study
was conducted using a qualitative,
documentary-descriptive approach, through a
review of academic literature published
between 2020 and 2026. The results of this
study demonstrate that generative artificial
intelligence has increased cybercriminals'
ability to personalize, automate, and scale up
deception, generating more credible and
difficult-to-detect fraudulent communications.
However, from a legal perspective, these new
forms of fraud do not represent a change in the
basic structure of the crime of fraud, but rather
modify the means employed to commit it.
Consequently, deception, error, transfer of
assets, harm, and the intent to profit remain
essential elements for its definition, although in
these cases they occur in digital spaces. It is
concluded that the main challenge for
contemporary criminal law lies in adapting its
criteria for interpretation, investigation, and
evidence to scenarios where artificial
intelligence allows for the simulation of
identities, relationships of trust, and seemingly
legitimate communications.
Key words: digital fraud; artificial intelligence;
phishing; deepfakes; social engineering;
criminal law.